Once
sugerencias para practicar habilidades de comunicación en el consultorio.
1. Una
comunicación efectiva mejora la satisfacción del usuario, mejora la comprensión
y adherencia a las estrategias terapéuticas implementadas.
2. La
entrevista médica es el acto esencial de la práctica del médico familiar. Cada
entrevista médico-paciente puede ser considerada por los médicos como “uno de
muchos encuentros de rutina”, pero para no pocos pacientes puede ser el evento
más trascendente de esos días y en algunos casos de muchos años de existencia.
Los pacientes prefieren discutir el pronóstico y el diagnóstico de su problema,
en tanto los médicos hacemos mayor hincapié –si es que lo hacemos o tenemos
tiempo de hacerlo- con respecto al tratamiento y en particular a la terapia con
fármacos. Por otra parte, los médicos solemos hablar con palabras muy técnicas
no comprensibles provocando serios problemas de comprensión de la información
generada.
3. Manténgase
atento a la falta de comprensión. Cuando falla la comprensión hay falta de adherencia al tratamiento; por
otro lado, desde un punto de vista legal, la fractura de la comunicación entre
el paciente y el médico es un factor desencadenante de litigios legales. De las
demandas por mala praxis médica el 70% son debidas a problemas de comunicación:
abandono de paciente, dar información inadecuada, insuficiente o incorrecta,
menospreciar el punto de vista del paciente y la falta de comprensión de la
perspectiva del paciente, tanto en sus deseos como en sus preocupaciones como
persona.
La utilización de preguntas abiertas y una
postura atenta con la mirada firme a los ojos del paciente facilita la
expresión de los problemas. El hacer a los pacientes que repitan con sus
palabras lo que entendió de la información que les transmitimos es de mucha
utilidad. La adherencia terapéutica aumenta a través de la reflexión que los
pacientes hacen de su enfermedad, es decir, de la información que él tiene de
ésta, sus creencias, deseos y preocupaciones.
4. Se deberá
preparar la llegada del siguiente paciente finalizando todo lo que estaba
haciendo y que no tuviera vínculo directo con la consulta y asegurándose de no
ser interrumpido. Se puede leer en el inter la historia clínica del paciente o
las notas previas del próximo paciente antes de entrar en contacto con él.
Para Alves de Lima será importante: saludar
adecuadamente al paciente, dar la bienvenida y presentarse usando una
combinación de contacto visual, estrechando la mano, identificarse y aclarando
su función y rol, demostrar interés y respeto, tener presente que el motivo de
consulta no es solo el primero que menciona el paciente, sino que pueden ser
varios. Recordar que la siguiente
consulta no es una continuación de la previa, prestando solo atención a los
problemas conocidos, hay que considerar nuevos problemas.
5. Se
recomienda: realizar preguntas abiertas, escuchar atentamente sin interrumpir
de forma precoz al paciente, aprender a escuchar desde el comienzo de la
visita, favorecer un ambiente confortable, evaluar y confirmar la lista de
problemas planteados. El objetivo de la consulta es que el médico entienda
tanto a su paciente como a su enfermedad de una forma integrada. La enfermedad
es la causa biomédica de su problema en términos fisiopatológicos; el enfermo
es la experiencia única y personal de la vivencia del problema, es decir, cómo
percibe, experimenta y convive con su enfermedad.
6. Para
recabar información de manera eficaz y eficiente se sugiere: explorar y
entender la enfermedad desde la perspectiva del paciente y su familia, efectuar
una adecuada historia clínica, asegurarse de que la información sea adecuada y
de mutuo acuerdo, mantener un entorno amigable y una relación de colaboración
mutua.
7. Estimule al
paciente para que le cuente con sus propias palabras el problema desde el
principio, para ello: escuche atentamente, no interrumpa, procure utilizar
preguntas abiertas, permita que existan silencios para que el paciente piense
las respuestas, clarifique los puntos que no hayan quedado claros (no suponga,
sea preciso), resuma periódicamente con el fin de verificar que usted ha
entendido bien, utilice un lenguaje fácil y sea conciso.
8. Reducir la
incertidumbre, pues las incertidumbres no aclaradas alteran la concentración y
aumentan la ansiedad bloqueando la comunicación. El intercambio de opiniones o
de pensamientos con el paciente, las explicaciones sobre la racionalidad de los
diferentes aspectos de los problemas ayudan en este punto.
9. La falta de
adherencia es un problema que trae altos costos para los sistemas de salud y en
relación a ello Alves de Lima propone: definir la cantidad y el tipo de
información que le vamos a entregar al paciente individualmente, desarrollar explicaciones comprensibles que
el paciente pueda recordar, generar un sistema de interacción con el fin de
evaluar el grado de comprensión del problema, involucrar al paciente y planear
en forma conjunta los planes a desarrollar con el fin de mejorar su compromiso
y adherencia, construir un vínculo duradero y proveer un entorno de ayuda y
comprensión, dar la información en bloque para que una vez que el paciente y la
familia comprendan el primero se pueda pasar al segundo, es conveniente
determinar cuál es el grado de conocimiento previo que el paciente tiene del
problema así como preguntarle de forma específica qué quiere saber.
10. Ofrezca
información sencilla, fácil de recordar y de entender. Para ello se
sugiere: dividir la información, en
especial las indicaciones médicas en pequeñas secciones, repetir la información
y resumirla; usar lenguaje conciso; utilizar métodos visuales (esquemas,
diagramas, modelos, información escrita, dibujos); controlar el grado de
comprensión preguntándole específicamente
al paciente si entendió de lo que están hablando; pedir al paciente que
repita los conceptos con sus propias palabras; generar oportunidades para que
haga preguntas; utilizar signos de
lenguaje verbal y no verbal; compartir sus ideas o dilemas y sugerir sin dar
órdenes; negociar en forma conjunta el
plan a seguir; ofrecer alternativas; permitir que el paciente elija pero
ofreciendo su opinión en el significado de los problemas; en el caso de
procedimientos quirúrgicos dar información sobre lo que va a pasar y puede
sentir aunque no sea usted quien realice el procedimiento; aclarar el valor y
la importancia de someterse a un estudio de laboratorio clínico y de gabinete;
discutir o provocar preguntas en relación con posibles malos resultados, pues
resulta imprescindible que comprendamos las ideas y vivencias del paciente si
es que deseamos alinear nuestras explicaciones a sus necesidades.
11. Al cerrar
la entrevista el paciente puede introducir un nuevo tópico o problema mayor o
decirnos que no entendió algo que a nuestro parecer es crucial y ya fue
analizado, estos problemas se relacionan con el tiempo que se le da a la
consulta y a problemas de comunicación generados en etapas previas, para
evitarlo habrá que tener en consideración las sugerencias previas. Se
recomienda que en el cierre de la consulta se realice un resumen y clarifique
un plan de acción, se acuerde qué hacer cuando las cosas no tengan el curso
previsto, y verificar si el paciente está de acuerdo con el plan a seguir y
fortalezca la relación médico-paciente pues favorece la comprensión, la adherencia,
la satisfacción y el pronóstico del paciente.
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